SMLM-2018-26

01 Ago Semana Mundial de la Lactancia Materna 2018: Fundamento de la vida

¡Hoy comienza la Semana Mundial de la Lactancia Materna 2018!

Este año WABA (Alianza Mundial pro Lactancia Materna) que trabaja en conjunto con la OMS y UNICEF, centra el lema de la Semana Mundial en la lactancia materna como base de una buena salud para toda la vida. La lactancia previene el hambre y la malnutrición en todas sus formas y asegura la seguridad alimentaria, incluso en momentos de crisis. Sin que suponga un coste familiar extra, la lactancia es una manera económica de alimentar a los bebés y favorece la reducción de la pobreza, ejes fundamentales del desarrollo sostenible de las Naciones Unidas.

Los objetivos de la SMLM 2018 se centran entonces en la relación de la lactancia materna con la nutrición, la seguridad alimentaria y la reducción de la pobreza  y para ello es importante:

  • Informar a la población.
  • Anclar la lactancia materna dentro de diferentes agendas políticas (salud,  sostenibilidad, etc)
  • Promover el trabajo conjunto y en red de personas individuales y organizaciones.
  • Desarrollar estrategias de difusión y apoyo a la lactancia materna.

Desde La Machi – Comunicación para Buenas Causas no queríamos dejar de aportar nuestro granito para crear conciencia sobre su importancia dentro de los primeros mil días de vida de un bebé. La primera infancia es un período corto y muy dinámico. El impacto en la salud es una característica peculiar que distingue al ser humano de otras especies. La etapa prenatal y los primeros tres años de vida constituyen un período crítico para el desarrollo cognitivo, del lenguaje, y de las destrezas sociales y emocionales de las personas. Lo que sucede con un niño durante esta etapa es determinante para su bienestar presente y futuro. Es por eso que les compartimos este testimonio en defensa de la lactancia materna que escribió Bea Vilá Bertrán, nuestra Directora de Contenidos, que acaba de dar a luz a su segundo hijo:

La lactancia ofrece un camino muy personal para cada madre. Con mi primer hija funcionó como un “cable a tierra” que me atrapó por completo. Amamanté durante casi 3 años. En mi entorno cercano recibí todo tipo de bromas y comentarios de desaprobación por optar por una lactancia tan prolongada pero a decir verdad, más que desanimarme, sólo sirvieron para revalidar mi elección y encontrar nuevos sustentos en mi maternidad primeriza. Y es que no deja de asombrarme que un acto tan natural haya incorporado tantos prejuicios y que se considere revolucionario el hecho de prolongarlo más allá del primer año de vida.

Las estadísticas indican que sólo un 10% de madres sigue las recomendaciones de la OMS que supone fundamental que la lactancia sea exclusiva hasta los 6 meses y complementaria hasta, al menos, los 2 años. Con una estadística tan baja es inevitable cuestionarse, ¿cuántas de las madres que están excluidas de ese porcentaje se verán forzadas a dejar de dar de mamar por un entorno que no apoya o valora de la misma manera los primeros años de crianza? ¿Qué cambios deberían darse para consolidar una validación social y facilitar la lactancia en aquellas madres que ansían alimentar a sus hijos de esta forma?

Está claro que no es lo mismo dar de mamar a un bebé recién nacido, a uno de 6 meses, a uno de 9 meses, o a uno de 1 año y medio porque las necesidades y carencias del bebé varían. Son experiencias muy dispares entre sí, pero igualmente válidas y especiales. La lactancia nutre de manera física a los bebés… y a las mamás también. Entre los principales beneficios de salud que trae para nosotras cabe mencionar: la producción de oxitocina, la recuperación uterina con un menor grado de sangrado, la mejora de la anemia ya que aporta reservas de hierro, la pérdida de peso y recuperación de la silueta, la optimización de calcio, la disminución del riesgo de cáncer y sus ventajas psicológicas ya que retrasa la depresión postparto.

La leche materna es natural, limpia, barata, viva, humana, irrepetible por ninguna fórmula industrial, llena de defensas, enzimas y hormonas destinadas a afianzar el vínculo entre madre e hijo. Yo sostengo la teoría de que además de nutrirnos de manera física, lo hace sobre todo de manera emocional. La lactancia me acompañó en distintas etapas: de entrada me permitió conocerme más, expandir mi sexualidad y recuperarme del esfuerzo físico que significó el embarazo y el parto. En momentos de tensión o desborde emocional funcionó como una fuente de empoderamiento que me conectó con esa sabiduría instintiva que tenemos las mujeres. Me devolvió la seguridad de que tengo recursos propios para cuidar y proteger a mi hija. Fortaleció mi deseo maternal y promovió que cada célula de mi cuerpo se afianzara en la maternidad.

Porque al dar de mamar no sólo entregaba mis pechos, también mi regazo, mis brazos, mi calor corporal, mi atención. En esos momentos todo mi pulso vital se compaginaba al de mi hija. Carlos González, pediatra español, afirma que la lactancia es un regalo para toda la vida. “Ahí es donde el bebé, además de comida, busca y encuentra cariño, consuelo, seguridad y atención. Lo importante de este acto es el lazo de unión que se establece, que es una suerte de continuación del cordón umbilical”. Amamantar es dar alimento pero por sobre todo, es una simbiosis de amor porque, ¿qué refugio más seguro y cálido puede existir que aquel que nos devuelve la fusión con nuestra madre?

Esta semana los invitamos a alzar la voz en defensa de la lactancia. Sostenerla y promoverla es importantísimo ya que las madres requerimos de mucho apoyo. Cada uno de nosotros cumple un papel importante para asegurar el crecimiento, el desarrollo y la supervivencia de los niños alrededor del mundo. La sensibilización en todos los niveles (gobiernos, comunidades, trabajadores de la salud, empleadores, familias) puede ayudar a acelerar el cambio necesario para favorecer el derecho de cada bebé a ser amamantado y de cada madre que desea alimentar a su hijo sin obstáculos externos en el camino.

Para obtener más información los invitamos a chequear este sitio web: http://worldbreastfeedingweek.org   

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